LA LINTERNA MÁGICA*
Por: Roberto Ortiz Escobar.
Varias películas sobresalientes se hicieron en el siglo pasado sobre zombies: La legión de los hombres sin alma (White zombie, 1932, de Víctor Halperin), puntera en la figura del muerto que camina; Yo caminé con un zombie (I Walked with a Zombie, 1943), sensual obra maestra producida por Val Lewton y dirigida por Jacques Tourneur; La noche de los muertos vivientes (The Night of the Living Dead, 1968, de George A. Romero), alucinante propuesta del zombie desprendido de la investidura sobrenatural.
No obstante las parodias del mismo Romero hechas con posterioridad a su obra cumbre y el antecedente obligado de Zombies Party (Shaun of the Dead, 2004), Tierra de zombies (Zombieland, Estados Unidos, 2009) es una obra insertada completamente en el género de la comedia.
Ópera prima de Ruben Fleischer, esta exitosísima cinta (costó veinticuatro millones de dólares recuperados el primer fin de semana de exhibición en Estados Unidos) debe su efectividad a tres elementos sorteados con mano segura y profundo conocimiento del personaje zombie en el ámbito del terror clásico: el atinado elenco actoral y los perfiles que denotan a cada momento, la articulación de secuencias de humor magistral, diferenciadas unas de otras, y el enfoque de un universo humano, más que del comportamiento zombie, secundado por efectos especiales terroríficos. En este último rubro ni siquiera se puntualiza el origen del mal que tan sólo se especula.
Dando por sentada una realidad caótica donde los zombies han devastado gran parte del territorio estadounidense y sólo cabe la huida de road movie, un cuarteto humano viaja en camioneta pero se separa en más de una ocasión por desconfianza e instinto de sobrevivencia. Ellos son el romántico alelado Columbus (Jesse Eisenberg), el rudo pero afectivo sureño Tallahassee (Woody Harrelson), la segura y matizada mujer fatal Wichita (Emma Stone) y la ex Pequeña Miss Sunshine (2006), vuelta puberta airosa Little Rock (Abigail Breslin).
Si bien la narración en su mayor parte es lineal, por momentos da vuelcos al pasado para ubicar situaciones clave de cada personaje, definiéndolos o ubicándolos de manera real o equivocada ante los demás. Con un ritmo dinámico que no deja lugar a descansos innecesarios, y cuando éstos se presentan, preservan la intencionalidad humorística, Reuben Fleischer se acompañó de un guión inteligente escrito por Rhett Reese y Paul Wernick, en el que nunca se descuida el proceso de evolución y cambio de los personajes con las numerosas y nutridas experiencias compartidas. Lo que desde un principio se esboza como personajes errabundos fracturados por la muerte de seres queridos en un clima de desasosiego, desconfianza y desesperanza, más adelante, con las aventuras asumidas a boca de jarro, se establecen vínculos afectivos que podrían derivar en una nueva familia. Y si bien esto nos remite a los estereotipos del road movie, director y guionistas apuntan con agudeza las diferentes obsesiones, debilidades y fortalezas de cada personaje, identificando un universo humano, cuyo egoísmo, capacidad de manipulación y escasa socialización, debe reaccionar de inmediato frente a una situación límite.
Algunas escenas quedarán como recordatorio antológico de la denominada nueva comedia americana. La presencia de Bill Murray nos obsequia uno de los pasajes más divertidos, ricos y sugerentes dentro de su intencionalidad de gag negro. O aquella donde el cuarteto ingresa a una tienda de productos de la cultura india destrozando cuanto objeto comercial encuentran, cual juego compartido donde lo que menos importa es la conservación de elementos decorativos en un mundo desarreglado asistiendo a su debacle. Otro elemento proveniente del guión y que el director apuntala con ingenio son las cuarenta y ocho reglas que Columbus debe seguir junto con sus demás compañeros para sobrevivir.
ESTRENOS:
Actividad paranormal (Paranormal Activity, Estados Unidos, 2007, de Oren Peli). Con Catie Freaterston, Micah Sloat, Mark Fredrichs.
El manejo de cámara en mano registrando acciones en tiempo real (El proyecto de la bruja de Blair y Rec), vuelve a ser el soporte básico de esta película con el agregado de una cámara fija. Una pareja que cambia de casa por la persecución de un fantasma, instala una cámara de video frente a la cama donde duermen para detectar las intenciones nocturnas del fantasma. Por momentos la trama funciona por las imágenes efectistas pero aparte de ello, todo es maniqueo, aburrido y desesperante. Lo que en Rec era candente acción continua, en Actividad paranormal la cámara fija capta a la de mil la esperada posesión sobrenatural. ¡Ojo!, existen dos versiones y me parece que la que vemos en los cines de México no tiene el final drástico de la proyectada en otros territorios.
*Artículo publicado en enero de 2010 en el periódico Política de Xalapa, Ver.
jja esza PElikula IOO la AAMO la vi
CCkkon Myyz PAappaz Y una amiga en el cine
esta bn rebaa es de myyedoo y rizaa
jojoj esta bn kon madree
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Comentario del día abril 9, 2010 a las 12:35