Por: Perla Schwartz

Indudablemente, León Tolstoi, es uno de los grandes escritores de la literatura rusa del siglo XIX, basta con recordar que él es autor de novelas espléndidas como: “La guerra y la paz” o “Anna Karenina”. En su último año de vida se basa el biopic “La última estación” (“The last station”) del director norteamericano Michael Hoffman (“Restauración”, “Sueño de una noche de verano”), él también es autor del guión, el cual se basa en la novela homónima de Jay Parini.
La trama de la cinta, se centra en el último año de vida de Tolstoi, cuando el escritor es sumamente reconocido como uno de los grandes talentos literarios de Rusia, cuando es líder de un movimiento filosófico-religioso que tiene por consigna, la resistencia pasiva, además de llevar una vida humilde, movimiento que hace especial énfasis en el amor, como centro motor de los seres humanos.
Dicho movimiento está presidido por Chertkov (un correcto Paul Giamatti) quien pretende que tras su muerte, Tolstoi sea considerado como un ícono de la santidad. Para ello pretende que todos los bienes materiales del literato sean donados al pueblo ruso, y por supuesto la que se opone es Sofía, la esposa del escritor (Helen Mirren), y entre ellos se establecerá una fuerte batalla.
Sofía quiere salvaguardar el bienestar propio y el de sus hijos- de 13 sobreviven 6. Se cree en su derecho, tras 48 años de matrimonio. Tolstoi está caracterizado con solvencia por Christopher Plummer, tanto él como MIrren por sus valiosas interpretaciones fueron nominados al Óscar en el rubro de mejor interpretación masculina y femenina, respectivamente.
Y es este duelo de actuaciones lo más valioso de un drama histórico, al cual le faltó profundizar más en las ideas y el universo literario de Tolstoi, el cual prácticamente se deja de lado, Hoffman se centra más, desde un estilo clásico y un tanto convencional a exponer las contradicciones amorosas de una pareja de la tercer edad, a pesar de tener como marco, una espléndida ambientación de época y un invaluable apoyo en la fotografía de Sebastián Edcchimil.

“La última estación” se despliega en un ritmo moroso. Las actitudes de sus diversos personajes tienen un mayor peso, que las palabras que expresan. Es apenas, una oportunidad para asomarse a la riqueza de Tolstoi. Podría afirmarse, que es una cinta correcta, pero que carece de mayor carga emotiva, la puesta en escena de Hoffmman es un tanto distante, le hizo falta involucrarse más con sus personajes.
Lo que tiene a su favor, es un gran elenco, todos cumplen con el rol asignado. Además respeta las reglas de fidelidad, que deben regir a un biopic.
“La última estación” (“The last station”). Alemania, Rusia, Reino Unido, 2009. Dirección y guión: Michael Hoffman. Guión, basado en novela homónima de Jay Parini. Fotografía: Sebastian Edcchimil. Música: Sergey Yutushenko. Intérpretes: Helen MIrren, Christopher Plummer, Paul Giamatti, James Mc Avoy. Duración: 114 minutos.